domingo, 14 de noviembre de 2010

Disonancias cognitivas


Andar sobre ascuas, subir por un palo engrasado, escupir fuego... ¡Qué entretenimientos más raros!. Todos hemos visto fotografías y vídeos sobre asuntos igual de raros. Pero, ¿qué es una cosa rara? Desconozco la definición formal. Las cosas raras son como la pornografía, es difícil definirlas, pero las reconoces nada mas verlas. Se debe examinar cada afirmación. credo, caso y persona de forma individual. Lo que es para uno una cosa rara, para otro puede ser su más valiosa creencia. ¿Quién es nadie para juzgar?

Un criterio determinante para millones de personas es la ciencia. ¿Cuál es la prueba científica que demuestra tal o cual afirmación?

Podríamos pensar que las personas con mayor capacidad intelectual y mayor formación, la "gente lista" no creen en cosas raras y piensan únicamente de acuerdo a la lógica y la ciencia. Pero esto no es así. Los teólogos, los empresarios de gran éxito que creen en el tarot, las personas con buenas carreras que se desgañitan los domingos en los estadios de fútbol o se pelean con sus familiares a cuenta de la política, pueden ser gente lista, bien formada y educada.

¿Por qué cree la gente lista en cosas raras? Porque está entrenada para defender creencias y afirmaciones a las que ha llegado por razones poco inteligentes.

Es decir, a menudo la mayoría llegamos a creer en lo que creemos por motivos que poco tienen que ver con los datos empíricos y el razonamiento lógico, que presuntamente, la gente lista utiliza mejor. Más bien, variables como la predisposición genética, las preferencias de los padres, la influencia de los hermanos, las presiones de los compañeros, las experiencias en el período educativo y las impresiones que nos deja la vida conforman las preferencias de carácter y las inclinaciones emocionales que, junto con múltiples influencias sociales y culturales, nos llevan a decidirnos por unas creencias u otras.

Rara vez alguno de nosotros se sienta ante una relación de hechos, sopesa los pros y los contras, y opta por lo que parece más lógico y racional sin tener en cuenta lo que creíamos con anterioridad. Al contrario: los hechos del mundo nos llegan a través de los filtros coloreados de las teorías, las hipótesis, las corazonadas, las inclinaciones y los prejuicios que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida. Entonces revisamos el corpus de datos y escogemos los que confirman lo que ya creíamos, prescindiendo o desechando mediante racionalizaciones los que no nos cuadran.

Francis Bacon escribió:

"La razón humana, cuando ha adoptado una opinión, hace que todo lo demás la apoye y concuerde con ella. Y aunque haya mayor número de ejemplos y de mayor peso en el lado opuesto, los desatiende y desdeña [...] Y si los acepta porque no halla otra salida, trata de distorsionarlos. Es así como funcionan todas las supersticiones, ya se trate de la astrología, los sueños, los augurios, los juicios divinos, o de cosas de ese tipo en las que los hombres, deleitándose en tales vanidades, realzan los acontecimientos en que se cumplen, y desatienden y olvidan, pese a que esto ocurra con mayor frecuencia, aquellos en donde fallan. ”

Se considera que cambiar de opinión es una frivolidad. Y lo contrario, una señal de cordura y lealtad (“yo siempre he votado al mismo partido”). De hecho el cerebro detesta alterar sus costumbres porque en ello se juega la supervivencia.

La vejiga de la orina se mantiene normalmente bloqueada toda la noche. En las personas cuya jornada laboral es diurna, aunque cambien a un horario de trabajo nocturno, la vejiga mantiene su propio ritmo y dará señales de vida y les despertará mientras descansan durante el día. Así, los ciclos del reloj biológico tienen la misma importancia que los ciclos mentales. Lo importante es no cambiar.


Opinión humana

Los psicólogos Carlos Tavris y Elliot Aronson han demostrado que hay zonas activas del neocortex cerebral que, literalmente, se bloquean cuando a los participantes en el experimento se les da información disonante, es decir, información que atenta contra sus convicciones, tanto sobre asuntos importantes como secundarios. La disonancia cognitiva es un conflicto entre dos ideas simultáneas que crea desasosiego y estrés en las personas.

A esto se une el sesgo retrospectivo; una vez que sabemos lo que ha ocurrido, tendemos a modificar el recuerdo de nuestra opinión previa a que ocurrieran los hechos, en favor del resultado final. Es el famoso: "ya lo decía yo". Tendemos a olvidar cuando nos equivocamos y a recordar lo que acertamos, de forma inconsciente.

Esto nos lleva a estar en inferioridad con respecto a nuestros primos evolutivos, los chimpancés, que sí son capaces de cambiar de opinión cuando comprenden que la nueva les proporciona mayores beneficios que la primera que les inculcaron. Pueden, incluso, considerar varias opciones simultáneas como una elección válida.

Así, un chimpancé nunca votaría a un partido político incapaz de gestionar una sociedad por razones tan ilógicamente humanas como: siempre he votado a ese partido, no deseo cambiar, cambiar es de chaqueteros, yo siempre he sido (rojo, azul, verde, morado) y no voy a cambiar ahora. Ellos serían capaces de dar un porcentaje de su voto al partido rojo, otro porcentaje al partido azul, otro al verde y otro al morado.

Si buscamos ponernos a las riendas de nosotros mismos, debemos estar dispuestos a cambiar de opinión y ser conscientes de que tendremos que hacer un gran esfuerzo para ello. ¿La recompensa? Mayor libertad individual.


Fuentes:

Punset, Eduardo (2010) - Viaje al poder de la mente
Michael Shermer (1997) - Por qué creemos en cosas raras
Francis Bacon (1620) - Indicaciones relativas a la interpretación de la naturaleza


sábado, 13 de noviembre de 2010

Tener una fe de miedo



De cómo influyen las percepciones de control
en las creencias en lo paranormal y lo religioso.

En un curioso experimento conducido por por William Sanderson, psicólogo de la Universidad de Rutgers, 20 enfermos de ataques de pánico se ofrecieron voluntariamente a respirar aire con dióxido de carbono, un gas que causa los síntomas de pánico. Antes de comenzar el experimento, a la mitad de los participantes se les hizo creer, falsamente, que si activaban una pequeña llave podrían controlar en todo momento la cantidad de gas tóxico que aspiraban. La otra mitad de voluntarios fue advertida de que no tendría control en absoluto sobre la composición del aire.

Concluida la prueba, aunque ambos grupos habían inhalado la misma proporción de dióxido de carbono, mientras que sólo el 20% de los voluntarios que imaginaban que tenían el control sufrieron ataques de pánico, el 80% de los que pensaban que no controlaban el aire que inhalaban tuvieron ataques.
Experimentos como el descrito demuestran que las personas que disfrutan de un razonable sentido de control sobre sus circunstancias, y consideran que ocupan “el asiento del conductor”, aunque esto sea fantasía, se enfrentan más positivamente a los problemas que quienes piensan que no controlan sus decisiones o que éstas no cuentan.
Bruno Bettelheim, autor de Sobrevivir, donde habla del comportamiento del individuo en situaciones límite, tales como las que le tocó vivir en campos de concentración , lo expresó de esta manera: “El dolor, por fuerte que sea, se hace más llevadero si uno está convencido de que con el tiempo se curará. La peor calamidad es tolerable si uno cree que pasará. La angustia más penosa se alivia tan pronto como la tranquilidad está al alcance de la vista.”
Uno de los campos de investigación de la psicología de las creencias es el llamado «locus de control». Las personas con un alto locus de control externo suelen creer que las circunstancias están fuera de su control y que las cosas, simplemente, les suceden. Por el contrario, las personas con un alto locus de control interno suelen pensar que controlan sus circunstancias y que son ellas las que hacen que las cosas ocurran.
Un locus de control externo conduce a una mayor ansiedad frente al mundo, mientras que el locus de control interno lleva a confiar más en los propios juicios, a mostrarse escéptico ante la autoridad, a ser menos gregario y conformista con las influencias externas. Con relación a las creencias, los estudios muestran que los escépticos tienen un alto locus de control interno mientras que los crédulos tienen un elevado locus de control externo.
Sin embargo, se dio un interesante giro a lo que parecía indicar la intuición, con un estudio sobre personas que creían firmemente en las experiencias extrasensoriales, la videncia y que además las practicaban. Sorprendentemente, este grupo tenía un alto locus de control interno. ¿Cómo era eso posible?
Se propuso la siguiente explicación: «A raíz de estas creencias (percepción extrasensorial) los problemas de la persona pueden volverse menos difíciles y más solubles, disminuye la probabilidad de sucesos impredecibles y se alberga la esperanza de que se puede influir en las decisiones políticas y gubernamentales».
Es decir, creer con firmeza en la percepción extrasensorial, lo cual, normalmente, conlleva creer que uno goza de ella, cambia el locus de control, que pasa de ser externo a ser interno.
También el entorno mitiga la influencia del locus de control en las creencias, porque existe una relación entre la incertidumbre de un entorno y el nivel de creencias supersticiosas. Cuando la incertidumbre crece, también aumenta la creencia en las supersticiones.
El padre de la antropología social, Bronislaw Malinowski (1954) descubrió que cuanto más se internaban en el océano para pescar, los habitantes de las islas Trobriand (junto a las costas de Nueva Guinea) más rituales supersticiosos realizaban. En las tranquilas aguas de la laguna interior, los rituales eran muy escasos.
En las peligrosas aguas de alta mar, los habitantes de las islas Trobriand también practicaban la magia. Malinowski llegó a la conclusión de que el pensamiento mágico derivaba de las condiciones del entorno, no de estupideces internas: "Vemos magia donde los elementos de azar y accidente, y el juego emocional entre la esperanza y el miedo, tiene un gran alcance. No vemos magia donde la búsqueda es segura, fiable y está bajo el control de métodos racionales y procesos tecnológicos."
No resulta pues, extraño comprender una de las razones del progresivo abandono de la religión por buena parte de las sociedades avanzadas: a medida que aumenta la capacidad científica y tecnológica, que nos permite domar los elementos, curar las enfermedades y obtener alimentos abundantes, nuestro locus de control interno es más elevado.
Parece que el papel de Dios como destinatario de las peticiones de favores y milagros desesperados se reduce o desaparece. Y la religión organizada, entendida como intermediaria de esa fe de incertidumbre y miedo, de a tantos euros el kilo de milagro, también. No obstante, ni ciencia ni técnica son capaces de detener totalmente el envejecimiento o impedir toda desgracia, con lo que el ser humano sin recursos intelectuales volverá de nuevo sus ojos a la religión, que estará siempre dispuesta a ofrecerle su tan necesaria dosis de locus externo.

Fuentes:
Luis Rojas Marcos (2005) - Desesperanza Aprendida
Rotter, J. (1966) - Generalized expectancies for internal versus external control of reinforcements
Christopher H. Whittle (2004) - Development of Beliefs in Paranormal and Supernatural Phenomena
Wikipedia-> Bronislaw Malinowski

viernes, 5 de noviembre de 2010

People can fly


Progreso: facultad humana para complicar lo sencillo

El doctor Thomas A. Wehr del americano National Institute of Mental Health ha redescubierto que el ser humano tiene un patrón de ritmo de sueño natural que dista un tanto de lo que entendemos por normal. No tengo el gusto de haber leído nada de este autor al margen del artículo citado en la fuente, pero como ésta ha sido comprobada y merece toda la credibilidad, paso a comentarlo:

Las habituales 7 u 8 horas de sueño, acostándonos y levantándonos a la misma hora, son una costumbre surgida a raíz del invento de la lámpara incandescente por Tomas Alba Edison en 1879. Así lo atestiguan, además de las evidencias históricas, los experimentos llevados a cabo a tal fin.

En uno de ello, se permitió dormir a un grupo de personas sin restricciones horarias, y con 14 horas de oscuridad, durante varias semanas. Así, se comprobó que tienden a dormir un primer sueño de 3 a 5 horas, permanecen despiertos 1 ó 2 horas y luego volven a dormirse rápidamente. En realidad el tiempo de sueño sólo dura una hora más de las 8 habituales, pero el proceso se extiende durante un periodo de 12 horas.

En la Odisea ya se menciona "el primer sueño", en la literatura inglesa hay abundantes referencias al first sleep que a veces llaman "dead sleep" y un segundo sueño que a veces llaman "morning sleep", separados por un periodo de vigilia. Lo mismo sucede en francés (premire sommeil, premier somme), en italiano (primo sonno) o en latin (primo somno o comcubia nocte).

El primer sueño es principalmente un sueño de tipo profundo. Analizando los encefalogramas de los voluntarios durante el periodo de vigilia entre los dos sueños, se comprobó que éste presenta una estructura de ondas muy similar a la que se da en la meditación. Es por tanto un periodo de paz, ideal para la creatividad, la charla de temas profundos o la lectura, y a eso se dedicaban de forma espontánea los sujetos estudiados.

En el sueño que sobreviene a continuación, se dan principalmente episodios REM, caraterizados por sueños lúcidos, que gracias a que ya hemos descansado previamente, podremos disfrutar con plena intensidad. Son estos sueños lúcidos los que algunos llaman "viajes astrales", donde podemos tomar el control del sueño o cuando menos, ser conscientes de que estamos soñando y posteriormente recordarlo nítidamente.


Astral Projection - People can fly (1997)

Este es un juego de dos hormonas: prolactina y melatonina. La prolactina se segrega en el periodo de vigilia entre los dos sueños. La melatonina es segregada por la glándula pineal en respuesta a la luz ambiental.

Si permitimos al cuerpo que fluya de manera natural, éste nos recompensa con paz y experiencias gratificantes. Si por el contrario le forzamos con ritmos que otros han decidido por nosotros, para mayor gloria de su beneficio y no del nuestro, nos encontraremos con padecimientos como la ansiedad, cansancio y cómo no, la depresion.

Se dice en Derecho, que el desconocimiento de las leyes no exime de su cumplimiento. Con la Biología sucede otro tanto; podemos desconocer los procesos que hay detras de los fenómenos, pero eso no impedirá que suframos sus consecuencias.

Pero por encima de todo, está el hecho de que nada ni nadie debería cohartar, como seres humanos que somos, nuestra libertad de soñar.



Fuentes:
http://www.nytimes.com/1995/03/14/science/modern-life-suppresses-an-ancient-body-rhythm.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_A_Wehr


jueves, 4 de noviembre de 2010

Humor ácido












Fuente: Diagonal Web
Todas las viñetas tienen licencia Creative Commons y pertenecen a sus respectivos autores.



domingo, 31 de octubre de 2010

Poder, amistad e interés

Decía George Chapman que "los aduladores tienen forma de amigos, como los lobos tienen forma de perros". En este post no hablaremos de fauna salvaje, sino de si es posible crear relaciones de amistad con subordinados. Para ello tendremos que revisar la teoría de Liderazgo de John P. Kotter (1947), profesor de la Escuela de Negocios de Harvard desde 1980.

Esta aproximación dice que autoridad es el poder que tiene una persona sobre otra que le está subordinada y que hay dos tipos: formal e informal.

La autoridad formal la determina la posición que ocupa una persona en la estructura jerárquica de la organización. Esto se da cuando el poder legítimo designa a los dirigentes bien por sus conocimientos o su capacidad técnica.

La autoridad informal o real, la determinan la competencia y el reconocimiento aceptados por el grupo sobre el cual ejerce la autoridad. Sucede cuando las aptitudes del líder (prestigio, competencia) unen al grupo en torno a un proyecto común.

Director - Autoridad formal

De esto podemos extraer dos figuras claramente diferenciadas: el director y el líder.

Un director es nombrado por un poder superior, cuenta con el apoyo de la autoridad formal, gestiona al grupo sin restricción y sobre todo, se le obedece por la posición que ocupa.

El líder surge de forma espontánea, es elegido con la aprobación del grupo y
puede contar o no con el apoyo de la autoridad formal. Tiene prioridad de influir en las decisiones, si bien su posición de líder se restringe a unas funciones en un tiempo y en un lugar. Al líder se le obedece de acuerdo con sus características personales.

Los directores, actúan defendiendo los intereses de un poder superior y a su vez se verá protegido por dicho poder, mientras que los líderes no siempre actúan en la línea que marca otro poder superior, ya que ellos piensan más en su propio beneficio.

Líder - Autoridad Real

A su vez, hay diferentes tipos de grupos que podemos clasificar según distintos criterios.

Según el grado de interacción, se clasifican como:

Grupo primario, aquel caracterizado por un alto nivel de interacción entre sus
miembros y cuyos fundamentos son más afectivos que racionales, como por ejemplo los amigos y la familia.

Grupo primario .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.Grupo Secundario

Grupo secundario
, caracterizado por un menor nivel de interacción entre miembros. Sus fundamentos son más racionales que afectivos. Por ejemplo, un club deportivo, o un grupo de clase.

Según el grado de formalidad, se clasifican como:

Grupo formal

Grupo formal, al creado por planificación racional, regulado por normas establecidas por un director, que persigue objetivos formales. Ejemplo: departamentos o secciones, almacén, talleres, laboratorios, etc.



Grupo informal

Grupo informal, es el creado por proceso espontáneo, se autorregula por acuerdos personales entre los miembros y persigue la satisfacción de necesidades personales. Ej: Grupo de personas que se reunen en sus ratos libres.

Segun el tiempo de permanencia, pueden ser:

Grupo temporal, aquel que se crea para lograr un objetivo específico. Su duración es limitada, pues el grupo se disuelve una vez se termina el cometido.


Grupo permanente, se crea para interactuar de forma estable y/o alcanzar diversos objetivos, de duración indefinida.

Una vez hemos establecidas estas categorías, estamos listos para reflexionar sobre el tipo de rol que deseamos interpretar frente a un director, un líder, o en un grupo de los diversos tipos vistos, de acuerdo con nuestra voluntad.

El rol es un modelo de conducta que hace que una persona asuma una determinada posición en una situación de interacción con las demás. Así, en un rol intervienen el papel que uno decide desempeñar en el grupo, el papel que uno cree haber desempeñado, el papel que los demás esperan de él, el papel que los demás le imputan y por último, el papel que ha desempeñado en realidad.

Frente a un director, no sería sensato comportarnos como líderes ni como coordinadores a no ser que nos lo soliciten. Pero tal vez sea interesante adoptar el rol de observador, de iniciador (proponiendo y sugiriendo), alentador o conciliador.

En un grupo secundario-formal-temporal sin líder ni director, nos podría interesar hacer valer nuestras opiniones asumiendo el control del grupo, cohesionando al grupo en torno nuestro.

Roles

En otros casos podríamos adoptar roles de interrogador, compendiador (recopilando o sintentizando información) o en otros, de meros seguidores pasivos (no hablamos, y solo aceptamos las ideas de otros).

En los grupos de cierto tamaño suelen aparecer personas con roles de dominador (manipuladores que chantajean a los demas mediante la astucia, adulación, miedo), chivo expiatorio, negativo u obstructor, agresor, charlatán, "sabelotodo", tipos de ideas fijas, vendedores de ideas propias que a nadie interesan y tipos aparte, que sólo distraen a los demás.

Cuando, por azares de la vida o por esfuerzo personal, obtenemos un cargo de dirección, debemos ser conscientes de que quienes se relacionan con nosotros lo hacen en función de nuestro cargo y no de nuestra persona. Ellos interprentan un rol en función del nuestro.

Por tanto, no parece prudente pensar que un cargo de autoridad formal, como el de director, se preste a las relaciones de grupo primario-informal-permanente, como sucede con los verdaderos amigos.

Esta reflexión se puede extrapolar a las relaciones de pareja y otros ámbitos de las relaciones humanas.

El refranero castellano, que es muy sabio, lo expresa así:

-¿Por qué me quieres Andrés?
-Por el interés
-¿Y por qué más?
-Porque me das.



jueves, 28 de octubre de 2010

Anticampeón F.C.




No quiero ser mejor que tú.
Mis retos son personales;

mi juez, yo mismo.



Supongamos que hemos fabricado el motor más eficiente del momento. Con él hemos logrado la proeza de recorrer 1000 Km con una sola gota de gasolina y además, el residuo resulta ser un cubito sólido que sirve de abono a las plantas. Hemos comprobado que estamos a años luz de la competencia, así que se podría decir que somos los mejores. Queremos un premio.

Para eso hemos enviado los planos de nuestro flamante motor, informes de rendimiento e invitado a varias organizaciones para que lo prueben. Todos han quedado boquiabiertos. Sin dudarlo un momento, la ficticia Asociacíón del Motor Eficiente se apresta a enviarnos las invitaciones para la gala donde tendrá lugar la entrega de nuestro premio y ... STOP!. ¿Qué es todo esto?

La asociación que organiza los premios está formada por personas, empresas o entidades que forzosamente son peores que nosotros, en el sentido de que no han logrado un motor tan eficiente como el nuestro. Entonces, ¿quiénes son ellos para ponerse en situación de superioridad y premiarnos?

Nosotros somos los mejores, del latín melior (fuerte, grande), por tanto no hay nadie que haya crecido más o sea mas fuerte en ese campo en este preciso momento. Sí lo han podido ser en el pasado y posiblemente lo sean en el futuro, pero no ahora. Y ahora, tiempo presente, es cuando nosotros queremos que nos premien otros, cuando realmente, sólo nosotros podríamos premiarnos a nosotros mismos.

En realidad, cuando alguien busca ser premiado, lo que hace es poner en manos de otra persona o entidad el juicio de su valía. La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: "Lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mí mismo"

Desgraciadamente estamos rodeados de personas que viven -literalmente- de la aprobación de los demás, como los políticos, los deportistas, cierto tipo de artistas (músicos, pintores), periodistas... Y hemos sido educados pensando que eso es normal.

Esta necesidad de aprobación se fundamenta en una sóla suposición: "No confíes en ti mismo; confirma todo con otra persona primero". Nuestro ambiente cultural refuerza el comportamiento de búsqueda de aprobación como norma de vida. El pensamiento independiente no sólo es anticonvencional , sino que es enemigo de las mismas instituciones que constituyen los baluartes de nuestra sociedad.

Autocoronación de Napoleón Bonaparte, 1805

Cualquier paso dado hacia la independencia y a la busqueda de aprobación propia es un paso que nos aleja del control de los demás. Como resultado, esas actitudes tan sanas son consideradas como egoístas, desconsideradas, indiferentes ... en un esfuerzo para mantenernos en una situación de dependencia externa.

Piénsalo. ¿Necesitamos competir con las personas que conocemos para obtener la alabanza de extraños? ¿Hay alguien a quien regalamos el privilegio de juzgar y premiar (o lo que sería mas delirante, castigar) nuestros actos?

En realidad no es necesario ser el mejor en nada, ni competir para demostrárselo a nadie. Si estamos convencidos de que nosotros somos valiosos por el mero hechos de existir, nadie podrá gobernar nuestros destinos vendiéndonos espejismos de glorias y victorias.



Ref. Wayne W. Dyer - Your Erroneous Zones, 1976
Wikipedia -> La coronación de Napoleón (Jacques-Louis David)


domingo, 24 de octubre de 2010

El ímpetu


Un buen amigo tiene una teoría personal acerca de la razón que le mueve a hacer cosas y a lograr los objetivos que se propone. Es la teoría del "ímpetu". El ímpetu es una especie de fuerza interior, que o bien se da de forma natural o bien debemos de poner nosotros mismos en forma de esfuerzo. Si nos falta el ímpetu, iremos dejando cosas por hacer y poco a poco, todo se irá al traste.

Sabemos que toda fuerza es energía así que podemos analizar esta teoría bajo la óptica de la termodinámica. Ésta estudia la circulación de la energía y cómo la energía infunde movimiento.

PRIMERA LEY DE LA TERMODINAMICA

O principio de conservación de la energía. Viene a decir que si se realiza trabajo sobre un sistema o bien éste intercambia calor con otro, la energía resultante será siempre la misma. Es decir, la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.

Podríamos imaginar entonces, que parte de la energía que sale de nosotros, se desplazará al lugar donde la hayamos empleado. No toda, pues cierta parte se necesita para el sustento de las funciones vitales. Esta energía que se desplaza queda en forma de un trabajo que hayamos escrito, una mesa de madera que hemos fabricado, una teoría matemática, un título académico o cualquier otra labor.

SEGUNDA LEY DE LA TERMODINAMICA

Esta ley se apoya en el concepto de entropía, que puede expresarse como el desorden de un sistema. Un vaso de cristal entero tiene menor entropía que ese mismo vaso roto en mil pedazos. La segunda ley de la termodinámica establece que no es posible pasar de un estado de alta entropía (vaso roto) a otro de baja entropía (vaso entero). Tampoco es posible que se separen de forma espontánea los polvos de cacao de un vaso con leche y Colacao mezclado.

Además, se indica que el flujo espontáneo de calor siempre es unidireccional, desde los cuerpos de mayor temperatura hacia los de menor temperatura, hasta lograr un equilibrio térmico.

No podemos pretender hacer una mesa de madera con herramientas de juguete o escribir un trabajo sin tener conocimientos de la materia. Si empezamos algo y dejamos de aplicarle energía, el desorden se apoderará de ello y podría darse el caso de que para volver a ordenarlo todo, se necesite tanta energía que ya no podamos hacerlo.

LA VIDA Y EL IMPETU

Hay un hecho curioso, que parece contradictorio si lo observamos a primera vista. La segunda ley de la termodinámica predice que todo pasa del orden al caos y de lo complejo a lo sencillo, que es precisamente lo contrario que ocurre con la vida, que evolucionó de organismos muy sencillos a organismos más complejos, como los humanos.

Esta contradicción aparente es posible porque la Tierra recibe una inyección constante de energía del Sol. Puesto que el Sol arde, la vida puede florecer y evolucionar, se puede evitar que las casas se derrumben, se puede calentar la comida en la sartén y pueden producirse todo tipo de cosas que aparentemente violan dicha ley.

Pero tan pronto como el Sol se apague, la entropía se adueñará de la vida, ésta cesará y regresará el caos. La segunda ley de la termodinámica rige en sistemas cerrados y aislados. Dado que la Tierra recibe un aporte constante de energía del Sol, la entropía puede decrecer y el orden crecer (aunque el propio Sol sigue un proceso entrópico). Por lo tanto y puesto que la Tierra no es un sistema estrictamente cerrado, la vida puede evolucionar sin violar las leyes naturales.

Además, las investigaciones recientes sobre la teoría del caos sugieren que el orden puede generarse y se genera espontáneamente a partir del caos, y todo ello sin violar la segunda ley de la termodinámica (Kauffman, 1993). Otra cosa es el tiempo que pueda durar ese orden sin recibir un aporte de energía.

La evolución no viola por tanto la segunda ley de la termodinámica más de lo que al dar un salto violamos la ley de la gravedad.

El caos también podría echarnos una mano cuando falta ímpetu en la realización de una tarea; es el caso de las casualidades y la suerte. Pero al igual que sucede con la vida, ese guiño que nos hace el caos necesita de un aporte posterior de energía o de lo contrario, la entropía y con ella el desorden, volverán a apoderarse de nuestras vidas.



Referencias:
Jorge S. - Idea original "Impetu"
Kauffman, Stuart A. - Origins of Order: Self-Organization and Selection in Evolution, 1993
Shermen, Michael - Pseudociencia, superstición y otras ... (Skeptic Society), 2002
Wikipedia - Entropía
Física - Bruño, 1984


sábado, 23 de octubre de 2010

Spinoza en la caverna



Los escépticos tenemos la tendencia a deleitarnos desacreditando lo que nos parecen tonterías. Resulta divertido darse cuenta del razonamiento falaz propio y ajeno, pero no es ésa la cuestión. Como pensadores críticos y escépticos tenemos que ir más allá de las meras respuestas emocionales, porque comprendiendo por qué nos equivocamos, por qué estamos sometidos al control social y a las influencias culturales, podemos mejorar nuestra comprensión del funcionamiento del mundo.

En el siglo XVII, el filósofo holandés Baruch Spinoza lo dijo mejor: "[...] me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas. Y por eso he contemplado los afectos humanos, como son el amor, el odio, la ira, la envidia, la gloria, la misericordia y las demás afecciones de la mente, no como vicios de la naturaleza humana, sino como propiedades que le pertenecen como el calor, el frio, la tempestad, el trueno y otras cosas por el estilo a la naturaleza del aire. Pues aunque todas estas cosas nos son incómodas, también tienen causas bien determinadas, mediante las cuales intentamos comprender su naturaleza"

Spinoza tenía muy claro que la naturaleza humana no controla al hombre mediante la razón, sino por el deseo y por todo apetito que le determine a actuar y mediante el cual se esfuerce por conservarse.

Son estas reflexiones las que guiarán la siguiente seríe de entradas en el blog, dedicados a las falacias lógicas, los sesgos y prejuicios cognitivos, los problemas del pensamiento científico y la filosofía de la ciencia, aunque no necesariamente por ese orden.


EL MITO DE LA CAVERNA

Este mito es una introducción a modo de justificación ética de por qué la existencia de este glob... digo blog.

Una alegoría, del griego allegorein «hablar figuradamente», es una figura literaria o tema artístico que pretende representar una idea abstracta valiéndose de formas humanas, animales o de objetos cotidianos. Así, una mujer ciega con una balanza es alegoría de la justicia, y un esqueleto provisto de guadaña es alegoría de la muerte.

Platón describió en su alegoría de la caverna una vivienda cavernosa, en la cual se en­cuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza.

Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza.

Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver. Estos hombres encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos.


Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados en tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nadade lo que acontece a sus espaldas. Continúa la narración contando cómo uno de estos hombres es liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad.

Una realidad más profunda y completa ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Una vez que ha asumido el hombre esta nueva situación, es obligado nuevamente a encaminarse hacia fuera de la caverna a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior (hombres, árboles, lagos, astros, etc. identificados con el mundo inteligible) fundamento de las anteriores realidades, para que a continuación vuelva a ser obligado a ver directamente "el Sol y lo que le es propio", metáfora que encarna la idea de Bien.

La alegoría acaba al hacer entrar, de nuevo, al prisionero al interior de la caverna para que retome su lugar en ella y dando cuenta de cómo se reirían de él sus antiguos compañeros por su ascensión hacia el conocimiento. El motivo de la burla sería afirmar que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva.



Fuentes:

Ética demostrada según el orden geométrico, Baruch Spinoza. (1677)
Alegoría de la caverna, Wikipedia
Video: Bruno Gómez, IES Besaya de Torrelavega (Cantabria).


sábado, 16 de octubre de 2010

Las sirenas y el diablo



Sólo iba a por pan, pero ....

Vamos a jugar un rato. Imaginemos un grupo infinito de personas a las que un demonio les propone el siguiente juego: "Voy a pedirle a cada uno de ustedes que diga 'sí' o 'no'. Si sólo un número finito dice 'sí', cada persona recibirá tantas monedas de oro como personas hayan contestado afirmativamente. Pero si son demasiado avariciosos y un número infinito de personas responden 'sí', nadie recibirá nada"

El diablo es inteligente y no permite que los miembros del grupo hablen entre sí para ponerse de acuerdo; si lo hacen, nadie se llevaría nada.

- El penúltimo -
Supongamos que somos uno de los miembros de ese grupo y nos toca el turno: si decimos 'sí', habremos ganado una moneda para nosotros y otras tantas para cada uno de los componentes del grupo. Si decimos 'no', habremos perdido una moneda y también la habrán perdido el resto del grupo. Por tanto, lo más racional será decir 'si'. El problema es que si todos hacemos lo mismo, todos perderemos. Por esa razón el diablo no tiene de que preocuparse; mantendrá su dinero a buen recaudo.

Despues de mucho pensar, uno de los miembros ha dado con una solución para ganar todas las monedas al diablo. Podría lograrlo si se comprometiese con un plan previo. Bastaría con que dijese 'no' cuando le tocase el turno, pero... ¿logrará acatar su propio plan?

Imaginemos que un número finito de personas ha ido respondiendo 'sí' o 'no' y que le toca el turno al decidido miembro. ¿Cual será la decisión más racional en ese momento? Si dice 'sí', añadirá una moneda para sí mismo y para sus compañeros , pero si dice 'no', perderá una moneda para sí y para todos. Es decir, en vez de decir 'no' y quedarse con X monedas, si ahora dice 'si', se quedará con x+1. Después de todo, en un número infinito de personas, alguien podría haber dicho 'no'. ¿Por qué perder entonces su moneda, más las cuasi-infinitas monedas del resto de compañeros?

Parece claro que su plan inicial ya no es tan bueno como parece, así que responde 'si'. El resto de jugadores también responden 'si' y todos pierden.

Hay personas con una gran fuerza de voluntad capaces de hacer un plan y ceñirse a él aunque más adelante aparezca un plan mejor. Así se comportó Ulises cuando fué tentado por los cantos de las Sirenas, en la Odisea (XII, 39). Ulises pidió a su tripulación que le atasen a un mástil bajo órdenes estrictas de que no lo liberasen hasta que hubiesen pasado la isla de las sirenas. Pero cuando comenzó a oir sus cánticos, a Ulises le pareció obvio que su plan original debía ser reemplazado por el nuevo, de desatarse e ir corriendo a los brazos de las sirenas. Afortunadamente no lo hizo y se libro de encallar en los sirenum scopuli donde estas habitaban.

Así pues, los únicos que lograrían vencer al diablo son aquellos que basen sus decisiones en planes que aparezcan actualmente como obviamente inferiores. No por nada es el diablo.


¿Éxito o fracaso?


Ref.: Bayesianism, Infinite Decisions, and Binding
Arntzenius, Frank and Elga, Adam & Hawthorne, John (2004)
http://philsci-archive.pitt.edu/1595/


viernes, 15 de octubre de 2010

La Asamblea del Pueblo - Locke vs. Pericles



Houses of Parliament, emblema de la democracia parlamentaria

El filósofo inglés John Locke (1632-1704), consideraba que la idea de Dios no puede ser innata en el ser humano ya que hay sociedades donde no existe tal idea. Afirma que el saber humano es limitado puesto que solo el conocimiento proporcionado por los sentidos puede indicarle lo que hay de realidad en los objetos del mundo, y que la verdad es sólo cuestión de palabras. Para paliar las limitaciones de conocimiento de la realidad, en el discurso deberemos utilizar la noción de cosas "probables", no de verdaderas. No en vano fué el padre del empirismo.

No obstante era una persona creyente, y cree en un Dios como un gran relojero determinista, que organiza el tiempo aprovechándolo al máximo y no desperdiciando ni un instante.

En su obra "Dos ensayos sobre el gobierno civil" (1690), recoge su visión del contrato social, que pasamos a resumir:

Locke no prejuzga la maldad o bondad del ser humano, sino que se limita a afirmar que antes de la aparición del Estado el ser humano goza de los derechos que llama: vida, libertad y propiedad.

El hombre es una criatura de Dios. Así, no puede destruir su vida ni la de los demás , puesto que la vida sólo le pertenece a Él. De igual forma, el hombre no es súbdito de ningún otro hombre; es libre. Finalmente, y siempre en base a la palabra de Dios, la razón natural ofrece al hombre una Naturaleza con todos sus beneficios para que él subsista. La propiedad de esa Naturaleza ha de ser de cada persona en tanto en cuento sea trabajada por él. Es decir, es el trabajo el que da derecho a la propiedad.

El problema es que sin autoridad, no se pueden proteger estos tres derechos.

Para garantizar una vida digna y pacífica, los individuos ceden sus derechos a un soberano o grupo de soberanos, por ejemplo una asamblea o un parlamento, pero teniendo muy presente que esta cesión ni es perpetua ni es irrevocable. Por tanto, el/los soberanos deben cumplir fielmente con los límites de lo pactado.

De esto surge el Estado de Sociedad, de donde resulta el modelo moderno de democracia liberal, donde los individuos elegimos a los gobernantes periódicamente y éstos tienen como misión garantizar el orden social.

Esta argumentación cuestiona la anterior de Hobbes que desembocaba en una defensa del poder absoluto, como la Monarquía Absoluta, la cual sería una institución degradada del estado de la naturaleza. Y es que tal monarquía excluye todo poder independiente del monarca al englobar en sí misma al poder legislativo y ejecutivo, de modo que no existe ningún juez independiente y con autoridad al que poder apelar los súbditos. En este estado de las cosas, el súbdito se ve en un estado de indefensión y como ya habíamos comentado, no existe eso que se llama un esclavo bien adaptado.

Locke realiza un constructo que podríamos tildar de 'cadáver exquisito', puesto no aporta gran cosa a lo ya instaurado por el sabio griego Solón (638-558 a.c.) y refinado por Perícles (495-429 a.c.) en Atenas al menos cinco siglos antes de Cristo y se limita a tomar prestadas ideas de la Grecia clásica y del cristianismo Calvinista.

Pericles fue sinónimo de brillantez intelectual, de madurez política y de democracia. La consolidación de esta última estaba fundada en tres órganos de Gobierno: Heliea, Bulé y ekklesia. La primera de ellas, Heliea era conocida como el Tribunal Popular. Bulé era el Consejo de los Quinientos, formada por diez grupos de cincuenta ciudadanos, el cual representaba a las diez tribus en que se dividía la comunidad ateniense. Ellos eran elegidos por sorteo y renovado cada año.

Su función iba dirigida hacia la ekklesia (Asamblea del pueblo), ya que ellos le preparan las propuestas que debían debatir. En este órgano supremo, cualquiera podía tomar la palabra y solían ser un pequeño grupo de oradores los que intervenían. Esto era debido a que la presentación de una propuesta de ley o de una enmienda anticonstitucionales, podía acarrear el procesamiento e incluso la condena de su inspirador. En esta asamblea la asistencia era libre y remunerada y además integrada por los ciudadanos varones que fueran mayores de edad y que a su vez hubieran estado censados.

Sin embargo Pericles, logró obtener la potestad de gobernar Atenas tanto en política exterior como interior, gracias a que año tras año, y por votación a mano alzada, renovó en la ecclesia, su cargo de Strategós Autocrátor, es decir su cargo de general en jefe de las fuerzas armadas.

Para colmo, la democracia ateniense era directa y no representativa. El ciudadano no elegía a un representante para que tomase las decisiones de manera autónoma, sino que intervenía directamente en el gobierno, como si de una obligación cotidiana se tratara. Efectivamente, como Suiza hace hoy día.

Y es que, a poco que investiguemos, podremos comprobar como las ideas actuales se limitan a ser meros apuntes al margen de las ideas plasmadas en las grandes obras clásicas.


jueves, 14 de octubre de 2010

De cómo ceder tu voluntad y dar las gracias por ello


Allá por el 1651 un tal Thomas Hobbes, escribió un tratado político tan influyente que sus palabras aún resuenan en la actualidad. Se consideraba a sí mismo como el primer filósofo civil y se inició en el pensamiento científico al toparse con un ejemplar de Elementos, de Euclides, a la temprana edad de 40 años, al dar con un teorema que no logró comprender.

De ahí empezo a aplicar la lógica geométrica a la teoría social partiendo de un primer principio que, segun él, decía: El universo está compuesto de materia en movimiento.

Su segundo principio rezaba que: toda vida depende del "movimiento vital". Idea que extrapoló de la descripción de la circulación y distribución de las sangre a través del bombeo del corazón, de su contemporáneo Dr. William Harvey.

El "razonamiento" continúa: Puesto que todas las ideas sencillas se originan en los movimientos sensoriales básicos (¿?), las complejas se originan a partir de las sencillas y por lo tanto, toda idea es un tipo de movimiento del cerebro que llamamos recuerdo. Cuando el movimiento desaparece, también desaparece la memoria.

Los humanos estamos en movimiento, impulsados por pasiones, apetitos (placer) y aversiones (dolor) que mantienen el movimiento vital de la propia vida. Para conseguir placer y evitar el dolor uno necesita poder.
En el estado natural, todos son libres de ejercer el poder sobre otros para obtener más placer y esto lo llamamos Derecho Natural. La desigualdad de las pasiones de los individuos que viven en estado natural es lo que conduce a la guerra de todos contra todos.

Hobbes imagina la vida sin el gobierno del Estado, y escribe: "En esas condiciones no hay lugar para la industria porque sus frutos son inciertos [...] no hay cómputo del tiempo, ni artes, ni letras, ni sociedad, sino, lo que es peor, miedo permanente y peligro de muerte violenta, y la vida del hombre es solitaria, pobre, sucia, brutal y breve"

Jóvenes brutales y violentos, 'luchando' entre ellos con almohadas

Afortunadamente, dice Hobbes que el ser humano puede razonar y gracias a la razón, modificar el derecho natural a favor de la "ley natural", de la cual surge el contrato social. Este contrato social pide a los individuos que cedamos todos nuestros derechos, excepto la defensa propia, al soberano, quien sólo es responsable ante Dios.

Comparando esto con la guerra
de todos con todos, que un soberano presida el Estado es algo mucho mejor y la base de la sociedad racional en la que la paz y la prosperidad son sostenibles a escala masiva.

Y colorín colorado, con este cuento tan divertido, basado en que "todo se mueve" y "los hombres sin gobernante se matan a palos", los países del mundo occidental fueron regulados y controlados. Pero entonces vino Locke.


lunes, 11 de octubre de 2010

El enemigo interior


Imaginar es elegir

Decía Séneca que 'el mayor imperio es mandar sobre uno mismo' pero el ser humano ve frustrado su intento de gobierno interior por muchos factores. Unos, el sometimiento al deseo de control por parte de los demás; otros, distorsiones en nuestros procesos mentales debidos a esquemas inadaptados. Y aún hay más.

Las distorsiones cognitivas pueden causar un sufrimiento innecesario o desproporcionado con respecto a la situación e implicar comportamientos autosaboteadores, es decir, contrarios a nuestros propios intereses.

En esta ocasión hablaremos de ellas porque conociéndolas podremos identificarlas y éste es un paso previo imprescindible a la erradicación de cualquiera que se haya podido instalar en nuestras vidas. Varios autores (Beck, 1979; Navas, 1998; Ruiz, 1991) han enumerado distintos tipos de distorsiones cognitivas. Las más conocidas son:

1 - Sobre-generalización: Son juicios extremistas, que extraen una conclusión general basada en un simple incidente.

Ej.: Un estudiante suspende un examen y piensa:
"Nunca más aprobaré un examen en toda la carrera"


2 - Visión Catastrófica: Es un énfasis exagerado e irreal de las consecuencias peores y no placenteras de una situación actual o que se pueda producir. Es la tendencia a esperar siempre lo peor.

-¿Y si ....(pensamiento negativo)?
-¿Y si salgo a la calle y me atracan?


3 - Polarización o Pensamiento de todo-nada: Interpretar los eventos y personas en términos absolutos, evidenciado en el uso de términos como "siempre", "nunca", "todos", cuando su uso no está justificado por los acontecimientos.

-Todos son imbéciles.
-No valgo para nada.

4 - Filtro Mental: Focalizar y exagerar un aspecto negativo, excluyendo el resto de aspectos de la situación.

Peso 2 kilos de más / Estoy gordísimo / Nunca voy a adelgazar / Soy un fracasado

5 - La Personalización: Es tomar los aspectos de una situación a un nivel personal innecesario. La persona se considera el centro del universo y cree que todo lo que la gente hace o dice es una forma de reacción hacia ella. Es la madre del sentimiento de culpa.

Ej.: Un estudiante suspende un examen y el profesor piensa que sólo puede ser por su culpa (del profesor)

6 - Razonamiento Emocional: Ocurre cuando tomamos nuestras emociones como prueba de verdad. Las emociones se toman como un hecho y no como fruto de nuestras interpretaciones. Se asume que nuestras emociones, sobre todo las negativas, necesariamente reflejan la forma en que somos realmente.

-Me siento como un tonto, por lo tanto soy tonto.
- Me siento como Superman, por lo tanto puedo volar.


7- Calificar con “debería”: Criticarse a uno mismo o a los demás con afirmaciones del tipo: “debería” (o tendría) y “no debería” (o no tendría).

- Deberías ser mejor persona.
- No deberían sucederme tantas desgracias

8 - Autoinculpación: Creerse culpable de los sucesos negativos externos de los que de hecho no se es responsable.

Si la hubiese retenido un poco más, no habría cogido ese avión y ahora no estaría muerta.

9 - Falacia de Recompensa Divina: Tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará en el futuro, o uno tendrá una recompensa si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad

Algún día Dios me recompensará por aguantar todas estos humillaciones y maltratos.

10 - Falacia de Cambio: Creer que el bienestar de uno mismo depende de manera exclusiva de los actos de los demás. La persona suele creer que para cubrir sus necesidades son los otros quienes han de cambiar primero su conducta.

En general: "Si tal cambiara tal cosa, entonces yo podría tal cosa"


11 - Interpretación del Pensamiento: Consiste en creer adivinar exactamente lo que los demás están pensando. Pensar que "conocemos" perfectamente sus motivos o intenciones más ocultas o profetizar acerca de las reacciones que la gente exhibirá en un momento dado. Obviamente, es una insensatez.

Pepe me ha esquivado, seguro que está furioso porque no le he preguntado por su trabajo.


P.S. - En esta entrada del blog hemos citado varias d.c. pero no la solución a ellas. Para una persona sana, la solución parece obvia ya que no vemos el problema, pero para quien está atrapada, no lo es. Internet, la bibliografía especializada y en último extremo un psicólogo, pueden servir de ayuda.

viernes, 8 de octubre de 2010

Me parece fatal


Estar eternamente en guardia es el precio que hay que pagar por nuestra libertad.

El juicio de valor es el juicio de lo correcto o errado de algo, basado en un conjunto o sistema particular de valores. Es por tanto, una declaración subjetiva puesto que dentro de un sistema de valores se declara verdadero algo que puede ser falso en otro.

Lo que no cambia es la voluntad que hay detrás de todo juicio de valor: la de poder o "Wille zur Macht" que decía Nietzsche.

Cuando un sujeto afirma que algo es incorrecto, forzosamente lo hace de manera subjetiva, pero también forzosamente lo hace buscando su propio beneficio.

El ser humano es un primate jerárquico, y al igual que el resto de los seres vivos, no sólo se encuentra motivado por la mera necesidad de mantenerse vivo. En realidad, tiene una gran necesidad de ejercer y utilizar el poder para crecer y expandir su fortaleza y posiblemente para someter otras voluntades en el proceso. Nietzsche veía la voluntad de vivir como secundaría de una primaria voluntad de poder.

Hay por tanto, grabada en toda norma, una voluntad de poder de alguien sobre otro o de un grupo sobre otro grupo de personas. Esa voluntad de poder puede disfrazarse de aparente beneficio común, ya sea la idea de Justicia; o de beneficio individual, póngase por caso a la esposa “asesorando vehementemente” al marido.

Ejemplos de sentencias que se emplean habitualmente para intentar sojuzgar a un sujeto con el sistema de valores de otro, son:

"No debes pensar eso. Está mal"

"Me parece mal lo que has hecho"

"No me parece normal"

"Esto esta mal porque lo digo yo"

"Esto siempre se ha hecho de tal forma; hazlo así"

"Lo que debiste hacer, fue...."

"¿Por qué lo hiciste así?

"Si me hubieses consultado primero"

"Si dijiste eso antes, ¿por qué no lo sostienes ahora?"

"Tú tienes la culpa"

Sucede frecuentemente que el sistema de valores varía de manera aleatoria y lo que hoy parece ser bueno, mañana resulta ser nefasto. Eso conduce a la víctima a un estado de indefensión aún mayor. Y no existe eso que llama un esclavo bien adaptado.

A nadie le sirven en bandeja la libertad, así que ante la evidencia de que la vida es un campo de minas donde todos desean gobernar una parte de nuestra existencia para satisfacer su ansia de poder, parece prudente reflexionar acerca de la máxima de Epícteto que reza "Ningún hombre es libre si no es dueño de si mismo" añadiendo ahora, "y de su sistema de valores".

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El vídeo que acompaña a esta reflexión es una reunión de tribus organizada por el gobierno de Papúa Nueva Guinea. Dichas tribus viven aisladas debido a la dispersión y complicada orografía de las islas. La mayoría hablan dialectos diferentes, jamás han tenido contacto entre ellos y tienen por tanto, sistemas de valores totalmente distintos. ¿Quién se atrevería a ponerse como juez entre todas esas tribus, decidir qué cosas de las que hacen están bien o mal y convencer a todas y cada una de ellas? ¿Con qué argumentos les convenceríamos?


jueves, 7 de octubre de 2010

Quiero más


- ¡Quiero más!




- Ya, pero eso siempre pasa




Quiere que quieras más







Inspirado en la idea de Félix, verano de 2010



martes, 5 de octubre de 2010

Jácara del Escarramán


video
Jácaras - Santiago de Murcia (1673-1739)
Interpretado por L'Arpeggiata - Christina Pluhar



Ya está guardado en la trena
tu querido Escarramán,
que unos alfileres vivos
me prendieron sin pensar.
Andaba a caza de gangas
y grillos vine a cazar,
que en mí cantan como en haza
las noches de por San Juan.
Entrándome en la bayuca,
llegándome a remojar
cierta pendencia mosquito
que se ahogó en vino y pan,
al trago sesenta y nueve,
que apenas dije “Allá va”,
me trujeron en volandas
por medio de la ciudad.
Como al ánima del sastre
suelen los diablos llevar,
iba en poder de corchetes
tu desdichado jayán.

Al momento me embolsaron
para más seguridad
en el calabozo fuerte
donde los godos están.
Hallé dentro a Cardeñoso,
hombre de buena verdad,
manco de tocar las cuerdas
donde no quiso cantar.
Remolón fue hecho cuenta
de la sarta de la mar,
porque desabrigó a cuatro
de noche en el Arenal.
Su amiga la Coscolina
se acogió con Cañamar,
aquel que, sin ser San Pedro,
tiene llave universal.
Lobrezno está en la capilla.
Dicen que le colgarán
sin ser día de su santo,
que es muy bellaca señal.
Sobre el pagar la patente
nos venimos a encontrar
yo y Perotudo el de Burgos:
acabóse la amistad.

Hizo en mi cabeza tantos
un jarro, que fue orinal,
y yo con medio cuchillo
le trinché medio quijar.
Supiéronlo los señores,
que se lo dijo el guardián,
gran saludador de culpas,
un fuelle de Satanás.
Y otra mañana a las once,
víspera de San Millán,
con chilladores delante
y envaramiento detrás,
a espaldas vueltas me dieron
el usado centenar,
que sobre los recibidos
son ochocientos y más.

Fui de buen aire a caballo,
la espalda de par en par,
cara como del que prueba
cosa que le sabe mal;
inclinada la cabeza
a monseñor cardenal;
que el rebenque, sin ser papa
cría por su potestad.
A puras pencas se han vuelto
cardo mis espaldas ya;
por eso me hago de pencas
en el decir y el obrar.
Agridulce fue la mano;
hubo azote garrafal;
el asno era una tortuga,
no se podía menear.
Sólo lo que tenía bueno
ser mayor que un dromedal,
pues me vieron en Sevilla
los moros de Mostagán.

No hubo en todos los ciento
azote que echar a mal;
pero a traición me los dieron:
no me pueden agraviar.
Porque el pregón se entendiera
con voz de más claridad,
trujeron por pregonero
las sirenas de la mar.
Invíanme por diez años
(¡sabe Dios quién los verá!)
a que, dándola de palos,
agravie toda la mar.

Para batidor del agua
dicen que me llevarán,
y a ser de tanta sardina
sacudidor y batán.
Si tienes honra, la Méndez,
si me tienes voluntad,
forzosa ocasión es ésta
en que lo puedes mostrar.
Contribúyeme con algo,
pues es mi necesidad
tal, que tomo del verdugo
los jubones que me da;
que tiempo vendrá, la Méndez,
que alegre te alabarás
que a Escarramán por tu causa
le añudaron el tragar.

A la Pava del cercado,
a la Chirinos, Guzmán,
a la Zolla y a la Rocha,
a la Luisa y la Cerdán;
a mama, y a taita el viejo,
que en la guarda vuestra están,
y a toda la gurullada
mis encomiendas darás.
Fecha en Sevilla, a los ciento
de este mes que corre ya,
el menor de tus rufianes
y el mayor de los de acá.

Francisco de Quevedo, 1610